| ¿Te sientes canario? |
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El pueblo canario, como todos los pueblos, tiene una forma propia de ser, de vivir, de expresarse, de sentir… y unas costumbres que le identifican y que le diferencian de los demás. El pueblo canario está un poquito dentro de cada uno de nosotros y nosotras, de todos los que amamos esta tierra, sentimos, nos expresamos y vivimos como canarios. Es una manera de ser y de existir única en el mundo, ni mejor ni peor que cualquier otra, pero sí nuestra. Nos sentimos canarios al oler el mar que baña nuestras costas, caminando por playas, riscos o barrancos, en nuestras fiestas, donde vivimos la complicidad con los nuestros, cuando el dulce acento nos delata, y el paladar descubre los sabores de la tierra: un buen queso, un potajito de berros, unas papas arrugadas, un buen vino… gofio amasado por unas manos llenas de dulzura. Nos embelesamos hablando con nuestros mayores y nos llenamos de orgullo sintiéndonos transmisión de una herencia de vida. Se nos ponen los pelos de punta al ver las huellas que dejaron nuestros antepasados y saber de la historia de siglos de lucha por la supervivencia, cultura y tradición. Vibra todo nuestro ser cuando una isa parrandera, el sonar de unas chácaras, una buena luchada o un gol de nuestros colores, nos levantan a la vez de nuestros asientos. Nos sentimos canarios y canarias, cuando nos descubrimos, y nos vemos reflejados en nuestros ancestros: nobles, luchadores, solidarios, socarrones… pero firmes con la palabra dada. ¿Por qué cada vez es más difícil ser nosotros? Playas contaminadas, desprecio a nuestros mayores, fiestas adulteradas, el dinero “fácil”, jóvenes, y no tan jóvenes imitando formas y acentos de afuera, el campo abandonado, los corn flakes y el vino ruin importado, telebasura, piche y cemento por todos lados, músicas y bailes enlatados, los terreros de lucha vacíos, consumismo desenfrenado, turismo y superpoblación descontrolada, comida basura, corrupción, chanchullos, mentiras, nuevas crisis, paro… Son malos momentos para nuestro pueblo. Esa nación que todos los canarios y canarias, de nacimiento o de adopción llevamos dentro, y que nos mantiene vivos, te necesita. ¡No mires para otro lado!
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