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Domingo, 05 Septiembre 2010
¿Te sientes canario? PDF Imprimir E-mail

El pueblo canario, como todos los pueblos, tiene una forma propia de ser, de vivir, de expresarse, de sentir… y unas costumbres que le identifican y que le diferencian de los demás. 

El  pueblo canario está un poquito dentro de cada uno de nosotros y nosotras,  de todos los que amamos esta tierra,  sentimos, nos expresamos y vivimos como canarios. 

Es una manera de ser y de existir única en el mundo, ni mejor ni peor que cualquier otra, pero sí  nuestra. Nos sentimos canarios  al oler el mar que baña nuestras costas, caminando por playas, riscos o barrancos, en nuestras fiestas, donde vivimos la complicidad con los nuestros, cuando el dulce acento nos delata, y el paladar descubre los sabores de la tierra: un buen queso, un potajito de berros, unas papas arrugadas, un buen vino… gofio amasado por unas manos llenas de dulzura.  

Nos embelesamos hablando con nuestros mayores y nos llenamos de orgullo sintiéndonos transmisión de una herencia de vida. Se nos ponen  los pelos de punta al ver las huellas que dejaron nuestros antepasados y saber de la historia de siglos de lucha por la supervivencia, cultura y tradición. 

Vibra todo nuestro ser  cuando una isa parrandera, el sonar de unas chácaras,  una buena luchada o un gol de nuestros colores, nos levantan a la vez de nuestros asientos.  

Nos sentimos canarios y canarias, cuando nos descubrimos, y nos vemos reflejados  en nuestros ancestros: nobles, luchadores, solidarios, socarrones… pero firmes con la palabra dada. 

¿Por qué cada vez es más difícil ser nosotros?  

Playas contaminadas, desprecio a nuestros mayores, fiestas adulteradas, el dinero “fácil”, jóvenes, y no tan jóvenes imitando formas y acentos de afuera,  el campo abandonado, los corn flakes y el vino ruin importado, telebasura, piche y cemento por todos lados,  músicas y bailes enlatados, los terreros de lucha vacíos, consumismo desenfrenado, turismo  y superpoblación descontrolada, comida basura, corrupción, chanchullos, mentiras, nuevas crisis, paro…   

Son malos momentos para nuestro pueblo. Esa nación que todos los canarios y canarias, de nacimiento o de adopción llevamos dentro, y que nos mantiene vivos, te necesita.  

¡No mires para otro lado!